Oso panda

Este pasado Febrero, recién llegada a Madrid y todavía con mucho jet lag emocional, pasé muchas más horas de lo que acostumbro fisgoneando en internet. A las dos de la mañana de alguna de esas primeras noches redescubrí a una pintora de Ciudad del Cabo que encontró una fórmula mágica para vivir del arte pintando una miniatura al día y colgándola en Instagram: Lorraine Lotts. Inspirada por sus tiernos dibujos, quise pasar a la acción y testar mi oxidada habilidad para dibujar. Reuní unas acuarelas viejas que había encontrado en un cajón, compré dos tubitos nuevos de blanco y negro y dos pinceles de hebras diminutas. Armada con este kit análogico para superar el miedo le pregunté a Simón "¿Qué pinto?" y él, que todavía no habla, dijo "oso".
Así que obedecí y pinté mi primera "no-tan-miniatura" de un oso panda (el animal es de 3x2 pulgadas). No está mal como casualidad cósmica que el primer objeto de la osa menor sea un oso, verdad?